|

Paremos la mano
Muchas
veces nos preguntamos ¿para que sirven realmente las leyes? ¿Estamos los
uruguayos capacitados para acatar lo que ellas nos indican? ¿O
simplemente hacemos lo que más nos conviene?
Desde la escuela nos enseñaron que las leyes nos protegen y nos indican
cuáles obligaciones y garantías tenemos. Otra de las enseñanzas es la de
sus funciones es la de mostrar cómo se aplicará la justicia en caso de
que se haya cometido un delito.
Días pasados el principal de la UNASEV Gerardo Barrios, al
preguntársele, ¿por qué no se logra aplicar la ley de tránsito a nivel
nacional y bajo el mismo criterio, cuando la seguridad vial y la
siniestralidad en el país es hoy un tema de máxima importancia?,
respondió: “La realidad es que parece mentira. Ese es un nudo que
tenemos todavía, que ya hemos planteado a todo nivel, tanto en el
Congreso de Intendentes como en las comisiones de transporte de
Diputados y Senadores. Ya no nos queda lugar donde plantear que la ley
se aplique a nivel nacional. Somos una República y las leyes se tienen
que aplicar sí o sí”.
Y ante otra pregunta del por qué dijo claramente: “Hay algunas
autoridades departamentales que, por suerte son las menos, que por
diversos motivos no están de acuerdo con la ley y directamente no la
aplican. Otros intendentes no lo hacen porque no tienen los recursos
necesarios o los inspectores no les salen a fiscalizar porque temen ser
agredidos. En Tacuarembó, por ejemplo, no hay controles directamente
porque no hay quién controle.”
En Paysandú el domingo 15 de abril se desencadenó una verdadera trifulca
en la zona costera, cuando una turba de inadaptados la emprendió contra
los Inspectores de Tránsito y la Policía, que cumplían con la tarea
fiscalizadora, y lo que marca la Ley 18.191.
Y acá queremos destacar algunos aspectos de esta Ley, más bien
recordarlos, pues se sobre entiende que si conducimos un vehículo
conocemos las normas que en la materia rigen y cómo debemos
comportarnos.
1- Se aprueba un cuerpo normativo en materia de tránsito para todo el
país y el mismo ha sido declarado de Orden Público.
2- La ley posee disposiciones expresas en relación al tránsito y la
seguridad vial que reafirman la protección a la vida humana y a la
integridad psicofísica de las personas.
3- Se disminuirá gradualmente el margen legal permitido de alcohol de
0,8 a 0,3 gramos por litro de alcohol en sangre en tres años.
4- Uso obligatorio del cinturón de seguridad en asientos delanteros y
traseros. Se destaca especialmente la obligatoriedad a vehículos que
trasladan escolares en todos sus asientos.
5- Los vehículos deberán poseer un contrato de seguro de responsabilidad
civil por daños a terceros.
6- Se amplía a todos los cuerpos fiscalizadores del país el control de
espirometrías. Por la presente ley, se autoriza además a los Inspectores
Municipales y del Ministerio de Transporte.
7- Uso obligatorio del casco para motocicletas.
8- Uso obligatorio de señales luminosas o reflectivas en bicicletas, en
vehículos de tracción a sangre y en sus conductores.
9- Todos los conductores de vehículos que transportan pasajeros no deben
poseer ningún valor de alcohol en sangre: tolerancia cero.
10- Habilita el retiro de vehículos.
11- Uso obligatorio en forma permanente de las luces cortas.
12- Se habilita el retiro de la licencia de conducir en caso de
constatarse que el conductor de un vehículo conduce por encima de los
parámetros legales de alcohol permitidos.
13- Inspección técnica obligatoria.
Esto está legislado y reglamentado, o sea es Ley y como tal debemos
obedecerla.
Ahora notamos un cierto repudio y por ello actuar desenfrenadamente
contra quienes quieren protegernos, darnos seguridad en uno de los
puntos más débiles de todo el Uruguay como lo es la seguridad en el
tránsito.
Pero no solo de esto se trata, pues los controles rutinarios de tránsito
pueden ayudar a descubrir un delito, ese vehículo que debe pasar por el
control a lo mejor le fue sustraído a su propietario y se le ayuda a
recobrarlo.
Entonces decimos: ¡la inseguridad nos está destruyendo, me robaron la
moto, ya no se puede vivir, algo tienen que hacer!
Pues bien, algo se está haciendo en la mayoría de los departamentos, y
es controlar que todo esté en orden, pero como en el caso de Paysandú
parecería que una parte de la sociedad no lo ha entendido, y no tienen
mejor cosa que hacer, que apedrear e impedir que se haga cumplir la Ley.
Es muy fácil después señalar lo mal que es el tránsito en tal o cual
lugar.
Reclamamos justicia, seguridad y que se respeten los derechos de los
ciudadanos, pero cuando se imparte el orden, surge el desorden, y el
caos por parte de inadaptados.
Respeto es la actitud y la acción del ser humano, de no dañarse a sí
mismo, a sus semejantes ni a su entorno.
Debemos detener este tipo de actitudes, bajar los decibeles, querernos
más entre seres humanos y entender que, si cumplimos como todo ciudadano
con lo que marca la Constitución y las Leyes no terminaremos enfrascados
en discusiones que para nada contribuirán a la sana convivencia entre
hermanos.
Paremos la mano, antes de que algo terrible ocurra.
Ruben Castelli
  |