Columnistas 27/04/12 - Nº 112               

El riesgo Kirchnerista

La noticia que sacudió al mundo económico por estos días fue, sin ninguna duda, la expropiación por parte del gobierno de Cristina Fernández de YPF en perjuicio de la petrolera española REPSOL.

Aunque aún falta el aval legislativo, el Poder Ejecutivo de la República Argentina anunció que pasaría a controlar el 51% del paquete accionario de la petrolera, además de subir aún la apuesta con el anuncio de la expropiación de YPF gas.

El camino que está transitando el vecino país no hace otra cosa que desestimular la inversión en la zona, con una falta de seguridad jurídica que asombra. También asombraron las declaraciones de nuestro Presidente al respecto, solidarizándose con el citado gobierno.

Como sucedió en muchas oportunidades, el primer mandatario debió desdecirse horas después, y el jueves señaló que las declaraciones que él había efectuado en dos eventos con empresarios en Punta del Este estaban vigentes, momentos en que dijo: "¡Jugala acá! Que no te la van a expropiar ni te van a doblar con los impuestos. Porque cuanta más inversión, más crece la economía y más aumenta la recaudación que necesitamos para fenomenales inversiones sociales".

Las señales que surgen desde nuestro poder ejecutivo no son las que esperamos, pues van de un lado a otro según el día. Además, en momentos en que nuestro relacionamiento con Argentina no es de los mejores, y que nuestra industria se ha visto perjudicada por algunas decisiones del vecino país, no entendemos el apoyo absoluto en cuanta aventura se embarca la Presidenta Fernández.

De todos modos, nosotros entendemos que nuestro país debe diferenciarse claramente de nuestro vecino, con políticas serias y sobre todo seguridad jurídica. El marco normativo debe ser tal que las personas o empresas sepan que las reglas del juego no cambiarán sobre la marcha, y no estamos siempre con nuestra casa en mudanza y moviendo la estantería de un lado a otro.

Nuestro país no puede darse el lujo de alinearse al tipo de política que llevan adelante algunos países de la región, y debería entenderse de una buena vez que los países no tienen amigos, tienen intereses.

Por más que se quiera sostener la afinidad ideológica de los primeros mandatarios, tratemos se ser lo que siempre fuimos, un país serio, un país confiable, un país en donde se puede invertir con seguridad.        

La República Argentina es libre de actuar como mejor le parezca o convenga, pero tratemos de no quedar atados por afinidad a ese tipo de situaciones, más aún, cuando el Mercosur intenta firmar un libre tratado con la Unión Europea.

Esperemos que puertas afuera nuestro país  siga posicionándose como hasta ahora, como un país serio, y que no sea contaminado por la región.  Alvaro Delgado

 

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