Diputada
Ana Lía Piñeyrúa, precandidata presidencial de UNA
La gente nos reclama: “júntense y sáquenlos”
La
diputada Ana Lía Piñeyrúa opinó que antes de fin de año debería estar definido
el candidato presidencial de Unidad Nacional.
En entrevista con La Democracia, afirmó que en el Frente Amplio, hay un conjunto
de personas que “no tienen especial predilección por los mecanismos
democráticos”. Recordó que “el fracaso” comenzó en gobierno de Vázquez y
advirtió que “no hay que dejarse engañar con que hay radicales y moderados,
mejores y peores. Podrán tener diferencias ideológicas pero son todos lo mismo”
y “para tomar decisiones están todos juntos”. Son las cosas que tenemos que
tener muy claras a la hora de convencer a la gente que el cambio somos
nosotros”, expresó.
Por Aníbal Steffen
¿En el reciente congreso de la UNA se llegó a alguna
conclusión o
se avanzó en el análisis de cómo se definirá la candidatura
presidencial del sector?
El
congreso nunca fue pensado para eso. Cuando empezamos a imaginar el congreso,
que fue una iniciativa del Dr. Lacalle, todo apuntaba a realizar un evento para
juntarnos, intercambiar ideas y propuestas entre todas las personas que habían
sido electas en
algún nivel del Partido, como convencionales departamentales y nacionales,
alcaldes, concejales, más personas relevantes de las distintas agrupaciones.
Nunca se pensó en hablar de candidaturas ni en plantear mecanismos de elección
de candidatos.
¿Y fuera del congreso, entre los dirigentes de la UNA
existe algún
consenso sobre el mecanismo que se usará para definir quién
será el candidato del sector?
No. Ni siquiera estamos de acuerdo en cuanto a la fecha.
Por ejemplo, Luis Alberto Heber y yo, estimamos que la decisión tiene que
tomarse antes de fin de año. Que es necesario tomar todo el año 2013 para
fortalecer la candidatura de quién sea electo como candidato presidencial por la
UNA para las elecciones internas de 2014.
Otros piensan que debe ser más adelante. Es un tema lo vamos a estar discutiendo
en los próximos días porque hay que definirlo. Y además de la fecha, tenemos que
resolver de qué manera se elige el candidato, que no es un tema fácil.
Si se cumpliera el deseo de Luis Alberto y mío de que la decisión se tome antes
de fin de año, evidentemente el mecanismo habrá que resolverlo rápidamente.
La resolución que emitió el congreso, y cosas que se
dijeron dentro de él con respecto al gobierno, causaron fuerte reacción del
oficialismo. ¿Estamos entrando en una etapa de confrontación creciente? ¿Esto es
apenas una muestra de lo que será el clima de las elecciones nacionales?
Fue una
declaración fuerte, que hizo señalamientos importantes, aprobada por la
unanimidad de un congreso que fue muy numeroso, lo que le da todavía más fuerza.
Pero en realidad no dice nada nuevo. Yo vengo hablando desde hace mucho tiempo
de la pérdida de la calidad de la democracia en nuestro país.
La anulación de la Ley de Caducidad fue uno de los episodios más notorios en los
cuales se violentó a sabiendas la Constitución. Ya allí hablábamos de la pérdida
de la calidad de la democracia.
También cuando se amenazaba a los medios de comunicación con el tema de la
publicidad oficial. Ahora nos acordamos porque se está hablando de los medios de
comunicación con relación a la violencia y a la inseguridad. Pero hay episodios
anteriores en los cuales también se presionó a los medios de comunicación y se
apuntó a la autocensura en forma solapada.
Son episodios que venimos denunciando desde hace mucho tiempo. Al Partido
Nacional siempre le ha preocupado el ejercicio pleno de los derechos en un marco
democrático. Y por ello, la declaración del congreso de Unidad Nacional hace
especial énfasis en ese tema.
Se puede hacer una larguísima lista de dichos y de hechos que van en el sentido
que denuncia la declaración, de sesgos autoritarios y totalitarios en la manera
de hacer las cosas o en cosas que se dicen.
Si uno hace un resumen de los dichos de la senadora Topolansky o de la senadora
Constanza Moreira, se va a dar cuenta de que hay allí, en el Frente Amplio, un
conjunto de personas que no tienen especial predilección por los mecanismos
democráticos.
En torno actuación uruguaya frente a la crisis política
paraguaya y al ingreso de Venezuela al MERCOSUR, ¿Cómo juzgas la forma en que el
presidente Mujica definió la situación y justificó su actuación, diciendo que lo
político superó a lo jurídico?
Esa afirmación del presidente Mujica es una de las más graves que yo he
escuchado, en el sentido de lo que estamos hablando, porque es propia de un
dictador o de un monarca. El respeto por lo jurídico es la garantía de cualquier
sociedad democrática y del respeto de los derechos de todos los ciudadanos.
Si hay alguien que cree que lo político puede superar lo jurídico, es gravísimo.
De lo más grave que escuché últimamente. Que además pone fin a un episodio
lamentable en el que también se pone en tela de juicio el respeto por los
parámetros democráticos.
Uruguay, Argentina y Brasil cuestionaron la decisión de un senado, cuya
integración podrá gustarnos o no, pero que fue electo por el pueblo paraguayo.
Un senado que siguió un mecanismo constitucional que, podremos pensar que el
presidente Lugo tuvo poco tiempo para preparar su defensa. En fin, todo eso es
opinable. Lo que no es opinable es que nosotros debemos respetar las decisiones
que en el uso de sus legítimas potestades constitucionales, adopta un senado
elegido por el pueblo.
Y utilizar la suspensión de Paraguay para, tras cartón, votar el ingreso de
Venezuela al Mercosur, violentando todas las normas del organismo y violentando
además la voluntad del parlamento paraguayo que no aceptaba Venezuela entrara,
es todo un episodio gravísimo, desde el punto de vista democrático, que
termina con esa alarmante frase del Presidente Mujica.
Esa alarma no parece siquiera rozar al público en general.
Uno no percibe ninguna reacción social frente a hechos que a los observadores un
poco politizados nos parecen escandalosos desde el punto de vista institucional.
¿Debemos concluir que la sociedad está mucho más preocupada por el bolsillo que
por los valores que fueron tradicionales en Uruguay?
A mi me preocupa que la gente no advierta demasiado esas cosas.
Por eso me parece bien que el Partido las ponga arriba de la mesa y hable de
estas cosas. Porque a veces hay que llamarle la atención a la gente.
La pérdida de la calidad democrática, es un proceso. Muchas veces pasan los
hechos inadvertidos. Y la sumatoria de esos hechos, le hace llegar a uno a
determinadas conclusiones.
Por eso la oposición y concretamente la UNA tiene que estar haciendo
señalamientos de esta naturaleza para que la gente advierta y tome conciencia.
¿Qué opinión te merece la respuesta de la presidenta del
Frente Amplio?
Es otra cosa de la cual la gente tiene que tomar conciencia. En realidad, la
senadora Xavier, cuando nos responde, nos da la razón. Porque no nos contesta.
No habla del respeto a los valores democráticos por parte del gobierno, ni
refiere a ninguno de los otros episodios que nosotros públicamente hemos
señalado
como de sesgo autoritario o totalitario. No nos contesta.
Se limita a hablar del pasado. Y habla nada menos que del episodio de El Filtro,
que fue una demostración de lo que es una concepción autoritaria y
antidemocrática del Frente Amplio.
Tenemos que recordarle a los mayores y hacerle saber a los más jóvenes, que fue
el Frente Amplio el responsable directo de aquellos acontecimientos.
Estaban detenidos presuntos terroristas pertenecientes a la ETA cuya extradición
fue solicitada por España y dispuesta por la Justicia uruguaya. Lo que había que
hacer era cumplir con el fallo judicial. Lo que
quiso el Frente Amplio fue impedir que su cumpliera la decisión de la justicia.
Y recuerdo ver en la televisión al Dr. Tabaré Vázquez saludando a los que
estaban rodeando el Hospital donde estaban los etarras.
Esos son síntomas de falta de convicciones democráticas. Y que lo haya recordado
la senadora Xavier es preocupante, porque parece haber olvidado quién fue el
verdadero causante de aquello que terminó horrible, con un muerto.
El gobierno uruguayo tenía la obligación de cumplir con el fallo judicial. Y los
incidentes fueron provocados por el Frente Amplio que quiso impedirlo.
Y otra parte de la respuesta de la senadora Xavier recuerda episodios de la
campaña electoral del Dr. Lacalle, quien, por otra parte, ni siquiera va a ser
candidato.
Entonces, la respuesta escrita -o sea que fue pensada- nos da la razón. No habla
de sus convicciones democráticas, ni de las convicciones democráticas de la
coalición que integra. Eso es lo grave.
Otras respuestas de dirigentes frenteamplistas le restan
importancia a las denuncias o a las críticas nacionalistas, con el argumento de
que el Partido Nacional ya está en campaña electoral...
Entonces resulta que el escándalo de Pluna estalla porque nosotros estamos en
campaña electoral. Es increíble.
Fundieron la aerolínea de bandera que teníamos y la culpa la tenemos nosotros
porque estamos en campaña electoral. Todo lo que denunciamos es porque estamos
en campaña electoral, y no es así.
Campaña electoral fue la del Frente Amplio que tuvimos hace poco, que atestaron
la radio, la televisión, la vía pública… todo estaba lleno de propaganda. Eso es
una campaña electoral.
Nosotros estamos cumpliendo con nuestra misión que es la de ejercer la
oposición.
Hay mucha gente que opina que la oposición es muy tenue.
Es cierto. Yo recorro el país y en todas las reuniones hay alguien que pregunta
qué está haciendo la oposición. Yo les contesto que hacemos todo lo que está a
nuestro alcance. No es que hayamos empezado ahora. Unidad Nacional estuvo en
esta línea desde la primera hora y lo seguiremos haciendo.
Tal vez haya problemas de comunicación que hacen que la gente no se entere o no
lo vea.
Las interpelaciones, si bien no terminan con la caída de los ministros porque el
Frente Amplio tiene mayorías parlamentarias, han puesto en evidencia muchas
cosas.
Recordemos, por ejemplo en el caso de Pluna, que el senador Moreira viene
siguiendo el tema desde que el gobierno de Tabaré Vázquez con Astori de Ministro
de Economía, encontraron ese “fantástico” socio para Pluna. Moreira hizo una
interpelación por la forma en que fue seleccionado el socio.
En mayo pasado fuimos a presentar una denuncia al juzgado del crimen organizado,
antes que Campiani se fuera y nos dejara el fardo.
Entonces, es una historia con un final horrible, pero muy previsible. Y el
Partido Nacional hizo lo que debía hacer y ejerció la oposición mediante los
mecanismos constitucionales y jurídicos que corresponden.
Si bien la imagen del gobierno se deteriora y las
encuestas muestran un declive de la intención de voto hacia el Frente Amplio,
esos votos van a parar a la bolsa de los indecisos, no los capitaliza la
oposición. ¿Cómo se modifica esa coraza cultural que bloquea el retorno de
quienes se fueron de los partidos
tradicionales?
Ese es
nuestro principal desafío. Sucedió ya en las elecciones departamentales en
Montevideo, donde el Frente perdió votos, pero aumentó el voto anulado o en
blanco.
En aquel momento lo adjudicamos a la falta de tiempo, porque fue una campaña muy
corta que no permitió un trabajo de convencimiento. Por eso es bueno que ya lo
sepamos ahora con tanta anticipación, porque hay que trabajar sobre esos
indecisos.
Es cierto también que las encuestas tienen un valor bastante relativo en estos
momentos porque la gente no está pensando en quién va a votar. Está pensando en
sus problemas cotidianos.
Pero nuestra obligación es marcar ciertos temas para que la gente se dé cuenta
de que estamos en una franca decadencia social. Ésta es una sociedad que ha
perdido valores, que se ha dividido.
Este enfrentamiento es lo contrario al modelo de sociedad que nos ha
caracterizado como nación y como sociedad.
Tenemos que tratar de empezar un proceso de recuperación de aquellos valores,
porque detrás de todo esto viene la violencia, el consumo de drogas y otras
circunstancias no queridas que suelen ser la consecuencia de una sociedad
fracturada, de una educación en franca decadencia, especialmente en los lugares
más pobres, donde más se necesita.
Si no se le pone un parate a todo esto, no sé dónde vamos a terminar. Entonces
nosotros tenemos que trabajar en ese sentido, marcando, señalando y por otro
lado diciéndole a la gente qué es lo que pensamos hacer para revertir esta
situación.
Tú decías recién que parece que la gente no reaccionara mientras tuviera plata
en el bolsillo. Esa fue una de las cosas que señalé en mi discurso en el
congreso. La gente suele repetir que mientras la economía ande bien va a ser
difícil ganarles.
¿Nada de lo demás importa? ¿No importa la pérdida de la calidad de la
democracia? ¿No importa la pérdida de una sociedad integrada, con una gran clase
media, donde nadie era más que nadie? ¿No importa el caos y la decadencia en la
educación, que hipoteca futuras generaciones? ¿No importa lo que está pasando
con la salud? Yo creo que si, importa. Todo eso hay que pararlo rápidamente y no
va a ser la izquierda quien lo va a parar.
Cuando mencionaba plata en el bolsillo no me refería solo
a quien percibe un buen salario. ¿No crees que parece bastar un plan del Mides,
o cualquier pequeño beneficio para ir tirando…?
Bueno, creo haber demostrado en la interpelación que le hice al Ministro Olesker
que lo único que hay aquí son programas sociales de transferencia de plata y
punto. La gente pasa a depender de esa transferencia de dinero y no se le da
ningún instrumento para poder salir de la situación en que se encuentra.
Es lo más denigrante que se puede hacer por el prójimo. Se debe ayudar, en
momentáneamente con recursos, pero para siempre con educación con capacitación,
con mecanismos que le permitan acceder a un trabajo que le permita vivir
dignamente.
Hay un montón de gente que se está convirtiendo en el botín electoral del Frente
Amplio. Porque le dan la plata y a la hora de las elecciones, no tengo duda que
les van a exigir el voto.
¿Cuál es tu posición respecto de mecanismos electorales
que permitan que la oposición sume votos?
Para Montevideo comparto la posición que han adelantado algunos compañeros y que
está impulsando el senador Penadés.
Esto lo planteó en la departamental y yo sugerí que hiciéramos una jornada
completa de evaluación de la estrategia que el Partido tiene que seguir en el
departamento de Montevideo. Y esto no va en desmedro de nadie.
¿Qué opinas del lanzamiento de la candidatura de Jorge
Gandini?
Jorge
Gandini anunció que quiere ser candidato a Intendente. El hecho de que optemos
por un lema accidental en Montevideo no le impide ser candidato. Pueden ser
varios. Por eso digo que un mecanismo de esa naturaleza no sería en contra de
nadie, sino a favor fundamentalmente de los ciudadanos de Montevideo. Porque el
objetivo es sacar al Frente Amplio del gobierno departamental.
Por eso en lo departamental y en aquellos departamentos en los cuales tengamos
este problema de que el Frente Amplio tiene un electorado cautivo que aunque la
basura llegue al segundo piso parece que no lo ve, me parece bien que quienes
estamos en una misma posición nos juntemos.
Yo voy a apoyarlo y me parece que no es un mecanismo tan complicado.
¿Y en lo nacional?
En lo nacional, eso no es constitucionalmente posible. Pero tenemos el mecanismo
del balotaje que nos permite juntarnos para votar un presidente. El Partido
Nacional dio una demostración de su compromiso con ese instrumento cuando apoyó
la candidatura del Dr, Jorge Batlle que terminó siendo Presidente de la
República. El Partido se jugó todos los boletos y en toda la cancha. Es un buen
ejemplo de que cuando opera bien el mecanismo del balotaje, se obtiene el
resultado esperado. No diría lo mismo de la última campaña electoral, cuando no
hubo una acción tan decidida para que esa segunda vuelta pudiera juntar a todos
los que pensábamos igual.
¿Crees que en la próxima elección pueda operar bien el
mecanismo? Porque en el Partido Colorado, el candidato será el mismo que en la
elección anterior.
Será el
mismo. Pero yo creo que la gente no nos perdonaría, a ninguno de nosotros, que
no hiciera el esfuerzo para sacarlos y a ninguno de nosotros que no se mostrara
decididamente a favor del candidato que estuviera compitiendo contra el
candidato del Frente Amplio. Creo que sería el final político de quien no
actuara decididamente en ese sentido. La muerte política… La gente está harta.
El reclamo que nos hace la gente todos los días, en todos lados, es ese:
“júntense y sáquenlos”.
El modelo se agotó y el romanticismo de lo nuevo que empezó en 2005 terminó.
Es un proceso acumulativo. Hay gente que le adjudica a Mujica el fracaso, pero
todo comenzó con la instalación del gobierno encabezado por Vázquez: La ley de
educación, la reforma de la salud, el negocio de Pluna, la flexibilidad frente
al delito, todo eso empezó con Vázquez. La responsabilidad de Vázquez hay que
tenerla muy clara. Y no hay que dejarse engañar con que hay radicales y
moderados, mejores y peores. No, podrán tener diferencias ideológicas pero
son todos lo mismo. A la hora de votar y de tomar decisiones, siempre están
todos juntos.
Son las cosas que tenemos que tener muy claras a la hora de convencer a la gente
que el cambio somos nosotros.