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El conflicto entre
la Administración Frenteamplista de Montevideo y Adeom lleva 6 años
aunque usted no lo crea. Esto habla de inoperancia, incumplimientos,
errores, y omisiones de parte del Gobierno Municipal. El ex Intendente
Arana firmo un convenio laboral con el gremio y luego lo incumplió. No
es necesario ser un especialista en el tema para saber en qué
terminaba este incumplimiento, juicio mediante, nosotros los
contribuyentes pagamos 40 millones de dólares, por concepto de deudas
salariales.
En noviembre del año
2007 el Intendente Ricardo Ehrlich comete el mismo error que su
correligionario, ofrece pagarle al gremio lo que estos reclamaban
(retroactividad ). La Administración le ofreció hasta la fórmula de
pago. Exigía como condición excluyente no ejercer por el resto del
periodo de la actual administración el derecho a la huelga.
El actual jefe
comunal no supo ponerse los pantalones en tiempo y forma, permitió que
le patearan hasta la puerta de su propio despacho.
Ahora es tarde,
Montevideo está gobernado por ADEOM.
Las consecuencias de
todo este desastre es que nos condenaron a vivir entre la mugre y las
ratas.
Los contribuyentes
cumplimos con la IMM, esta nos devuelve servicios de muy mala calidad.
Si profundizamos en
lo referente a la disposición final de residuos, recolección y barrido
veremos uno de los ejemplos de la pésima administración
frenteamplista en la capital de la República.
El terreno donde se
disponen los residuos que se generan en Montevideo, donde se
depositan los residuos sólidos urbanos (RSU), residuos hospitalarios (RH),
residuos de obras civiles(ROC escombros), está a punto de colapsar.
El gobierno
departamental y el nacional presentaron un proyecto muy ambicioso para
disponer los residuos de Montevideo, en Cañada Grande (Canelones ).
En el mes de agosto
del año en curso nos comunicaron que el cuento de hadas, vendido a la
ciudadanía en general y que lo denominaran Cañada Grande, quedaba sin
efecto.
En ese sentido y en
materia de disposición final de residuos las usinas 5, 6, 7 y 8
ubicadas en nuestro departamento en la calle Felipe Cardozo están
llenas, no hay más lugar para depositar basura.
Contaminan el aire,
provocando efecto invernadero, contaminando el suelo. Los líquidos que
generan esas enormes montañas de basura (1.500 toneladas por día) se
llaman lixiviados. La tierra los absorbe, luego llegan a las dos
cañadas que circundan la zona, contaminan el Arroyo Carrasco, el Río
de la Plata y la playa Carrasco y Miramar. También hay que poner en
conocimiento de la opinión pública que el aeropuerto internacional de
Carrasco se encuentra a tan solo 3 km del sitio donde se disponen los
residuos que genera la ciudad de Montevideo. Es allí que las gaviotas
sobrevuelan la basura, existe un circuito permanente de trasiego de
aves desde la Isla de las Gaviotas a las usinas 5, 6, 7 y 8, donde
encuentran su alimento.
Esta ruta es la que
usan los aviones que buscan la cabecera de la pista para aterrizar en
el aeropuerto antes mencionado
El peligro es
latente un aeropuerto con aves es el paso previo a un posible
desastre.
En tal sentido
infraestructura aeronáutica observo a la intendencia en varias
ocasiones por el peligro que concita tal situación.
Además no queda
espacio para arrojar más residuos, la maquinaria está obsoleta y la
gran mayoría fuera de servicio
La ex Directora del
Departamento Desarrollo Ambiental de la IMM, reconoció en la Junta
Departamental, que en materia de disposición final de residuos la
gestión de la IMM ha sido muy mala. Hace 18 años que gobiernan
Montevideo ¡Tiempo no les faltó!
¿Cual ha sido la
solución que brinda el FA?: “PRIVATIZAR”.
Llevaron adelante
una licitación poco clara, con muchas sombras donde la Junta dará o no
el visto bueno a la empresa que el intendente Ehrlich elija para
hacerse cargo del gran negocio vinculado a la disposición final de
residuos.
Recordemos que la
basura genera gas metano al descomponerse para luego producir efecto
invernadero, deteriorando la capa de ozono.
Entre las usinas 5,
6, 7 y 8 según las informaciones vertidas en la Junta Departamental de
Montevideo por las autoridades municipales, hay allí 1.500.000
toneladas de gas, que puede quemarse, evitando que dañen la capa de
ozono. Al ser nuestro país firmante del protocolo de Kioto, negocio
que por cada tonelada quemada de gas les pagará 7,5 euros por parte de
la unión europea.
De manera tal que
tendríamos allí enterrados 11.250.000 dólares.
Construir una planta
de disposición final de residuos con tecnología de última generación
sale aproximadamente 10 millones de dólares.
Quien se adjudique
la licitación: Cobrará por tonelada ingresada (1.500 t. por día), más
11.250.000 dólares por quemar el gas que produce la basura, más la
energía que genera el proceso de la quema del gas metano, y que UTE
está dispuesta a comprar. Como podemos apreciar el negocio es redondo,
espectacular, eso si, para una empresa privada.
Nosotros creemos que
si la administración frenteamplista fuera eficiente, la intendencia se
podría hacer cargo de las obras. Las ganancias serían invertidas en el
sector limpieza, apostar a la reconversión de los hurgadores, al
reciclado en lugares apropiados, como lo hacen las ciudades que
protegen su medio ambiente.
Para finalizar
debemos decir que este conflicto que enfrenta a la IMM con ADEOM pone
en riesgo la salud de los Montevideanos.
Creemos que no hay
que tirar más leña a la hoguera, el intendente se equivoca cuando
amenaza al gremio, trata de coartar los derechos sindicales. Llama la
atención que lo haga un gobierno que siempre a dicho defender a los
trabajadores.
Propusimos un
protocolo de respuestas rápidas en caso de desbordes, para
emergencias. El Sr. Intendente Ehrlich lo descartó.
Finalmente si la
esencialidad del servicio depende de las ratas, visiten los barrios
pobres de la periferia de Montevideo. Las cifras que brinda la
administración afirman que en Montevideo hay entre 7 y 11 ratas por
habitante.
Entre la
inoperancia, las promesas incumplidas por parte de la administración,
la intransigencia del gremio, estamos los contribuyentes que no
tenemos nada que ver en este conflicto, pagamos los costos económicos,
y sufrimos las consecuencias en los servicios. |